La intención que cargan las siguientes palabras es nada más que la de dar a conocer una hipótesis a la que se ha llegado, producto de un muy superficial análisis sobre la relación existente entre algunos fenómenos de carácter social, que infortunadamente tienen lugar en Colombia, y un género musical que en poco tiempo se ha hecho lugar dentro del grupo de los más oídos a nivel mundial, refiriéndonos evidentemente al Reggaeton.
Hace un par de días por las calles colombianas transitaban grandes multitudes en conmemoración a un día símbolo de la protesta contra uno de los delitos que más condena nuestra sociedad: La violencia de género. Sus miembros gritaban al unísono exhortaciones a impedir por todo medio la repetición de los tan trágicos casos en que las mujeres son maltratadas; al unísono, como en las discotecas y conciertos se corean las canciones de los himnos que promueven la degradación de la figura femenina.
Seré breve y definiré a través de los siguientes puntos el por qué creo que el reggaeton devalúa eso que es la imagen que guarda la sociedad sobre la mujer:
1. Muchos conocerán el poder del mensaje subliminal y la incidencia del subconsciente en el proceso decisor del ser humano. Y bueno ¿qué mensaje queda en la mente de alguien que ve en un vídeo musical al hombre en primer plano, mientras detrás de él en ese segundo plano se encuentra todo lo que el dinero le posibilita comprar? Autos, casas, cosas y féminas.
2. Las letras confirman con descaro lo que el vídeo hace subliminal.
3. Un hombre para más de una mujer ¿Machismo? ¿A donde?
4. La mujer como objeto netamente sexual, coincidente con el pensamiento de los que sin escrúpulo alguno lastiman física y verbalmente a las mujeres.
Y bien, otra de las consecuencias que a mi juicio debemos a tan peculiar género musical, es la de los altos índices de embarazos en adolescentes, y utilizaré la misma mecánica en pos de entregar apenas el principal argumento en que se sustenta la presente afirmación:
1. Los hijos de hoy día llegan más temprano al encuentro con el conocimiento sobre el sexo, y no es algo raro si uno se cuestiona sobra la música que ameniza la mayoría de las actuales fiestas para niños. Y voy de nuevo al subliminal que tan rápido captan los aquellos, que tan fácil asimilan, y en este caso, genera en ellos esa curiosidad, ese deseo, rompiendo con la inocencia que hace herméticos ante la promiscuidad a muchos, conduciendo a eso que vemos en gran parte de nuestros colegios.
Por último la delincuencia en jóvenes:
- La imagen del cantante de reggaeton es la de un tipo rudo, poseedor de autos, mansiones, joyas y chicas, siendo ese el ídolo de muchos de nuestros adolescentes. Tal rudeza se expresa evidentemente en un notorio deseo por hacerse más fuerte que los demás. La idea que el adolescente persigue entonces cuando porta un arma y delinque, no es otra sino la de que ello le generará ese reconocimiento ante su sociedad, ese respeto ante sus compañeros, ese atractivo ante las chicas, idea que claramente venden los artífices de esas flatulencias que suelen llamar "canciones", o peor aún "producciones artísticas".
Es esto groso modo por lo que considero al regaetton le debemos más que el cáncer de oídos y bueno, no pretendo invitar a nada, mucho menos generar consciencia, acabar con tal género o cualquier utopía en que se pueda pensar, tan sólo entrego al lector la posición de un individuo que no sabe bailar, vive solo y se topa una que otra vez con la imagen de la vecinita embarazada, el titular de prensa o el artículo preocupante sobre los tan lamentables índices.
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