Tiempos modernos es una película
escrita, dirigida y protagonizada por el genio del cine, Charles Chaplin, en el
año de 1936, siendo la última de sus producciones grabadas en el formato “cine
mudo”, a pesar de que en una de sus escenas, el actor principal (Chaplin),
canta una canción cómica, por la incoherente mezcla de frases en francés,
italiano e inglés. Según muchos expertos de la industria cinematográfica, es
esta la última película de cine mudo de la historia.
El largometraje expone una
evidente y contundente crítica a la sociedad de su tiempo, marcada por una
industrialización que crecía de forma agresiva, afectando fuertemente a los
trabajadores de las industrias operantes en función de los postulados y tesis
expuestas por Frederick Taylor (La división del trabajo, aumento de la
productividad, producción en masa, entre otras), al punto de convertirse en
autómatas, como sucedió con Charles.
El paradigma creciente de la
industrialización, si bien había beneficiado a burgueses y propietarios de
negocios, representó un grave cambio en la vida del campesino, artesano o
poblador rural, que se desplazó a la ciudad en busca de nuevas oportunidades de
empleo en las fábricas y no siempre tuvo éxito. El desplazamiento del campo a
la ciudad fue tal, que las empresas no pudieron ofrecer empleo a la totalidad
de los allegados, por su gran número, y la pobreza aumentó drásticamente. Los
desempleados se unieron y en actitud revolucionaria se irguieron para luchar
por sus derechos (lo que la película denomina La Revolución de los Parados). En
una de las escenas se vislumbra claramente tal situación, y Charles es
arrestado por ser confundido con el líder de la manifestación de los
desempleados, y enviado a la cárcel, justo después de recuperarse de su crisis
mental, producto del arduo trabajo en la empresa.
El mensaje que el cortometraje
envía al público es claro e invita a la reflexión sobre el cuán benéfica es la
búsqueda acelerada de un crecimiento económico, y hace inevitable el surgimiento
de la cuestión ¿Es en realidad justificado el precio que pagan las personas,
trabajando como obreros en condiciones ambientales deplorables, ofreciendo su
tiempo y fuerza física sin objetar, como víctimas de una modalidad moderna de
esclavismo?
Debido a lo mencionado y demás
factores, la película es una crítica pertinente, clara, precisa y oportuna, que
ratifica la virtud del genio Charles Chaplin, haciéndole, sin duda merecedor,
del gran número de reconocimientos y premios de toda índole recibidos ya por
él, además de la total admiración y respeto hacía su trabajo, su vida (ya concluida)
y su imborrable imagen de eminente personaje.

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