A continuación nombraremos algunas virtudes (o tal vez defectos para muchos) que hicieron diferentes a los grandes inventores, a aquellos que nos deleitaron en algún momento con innovadores y muy útiles aparatos y cuyos extraños proyectos nos facilitan bastante el trabajo hoy día:
1. Elaboran e intentan con un gran número de ideas: Un claro ejemplo de ello es el gran Thomas Alba Edison a quien se le atribuyen 1.093 patentes; y es que él (según la historia), hacía lo posible por inventar algo cada 10 días y los grandes inventos venían en promedio cada 6 meses.
2. Utilizan las ideas que consideran malas: A pesar de que las ideas en un principio parezcan algo imposible, eso no les impide intentarlo.
3. No le temen al fracaso: Ven en el fracaso una oportunidad de aprender y de volverlo a hacer mejor.
4. Plasman sus ideas en el papel: Aún con los grandes avances tecnológicos, siguen dibujando y realizando bocetos de sus grandes proyectos.
5. Siguen sus instintos: Los innovadores son seres que confían ciegamente en su intuición más que en el conocimiento o en lo que dicen las teorías, ellos creen que pueden descubrir nuevas cosas utilizando la imaginación antes del conocimiento.
6. Aprenden de todo aquello que les es posible: Son conscientes de que De todo se aprende en esta vida y como ejemplo citamos la biografía de Steve Jobs quien se sentaba junto a su padre a ver como reparaba los coches, luego aprendió un poco de electrónica jugando con Kits de " Hágalo usted mismo y así se encontró con muchas situaciones y entornos de los que extrajo lo más productivo logrando integrar su conocimiento al punto de convertirse en uno de los más recientes e influyentes inventores.
7. Son mas curiosos que cualquier otro: Es una de sus características más visibles, pues quieren saber, conocer, aprender de todo y eso los lleva a investigar, plantearse sus propias hipótesis, pensar que podría ser de otra manera e innovar con excelentes resultados.

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