No se sabe tolerar el error en los demás. Se exige de ellos la más rigurosa perfección y se terminan juzgando por factores en realidad irrelevantes, convirtiéndoles en objeto de burla y humillación.
Es en realidad vergonzoso el que aún jugadores como Stefan Medina sean el blanco de comentarios ofensivos y degradantes.
Alguien cuya intención, siendo algo que me permito afirmar, no es más que ha...cer bien su trabajo y por motivos como los que impiden a nosotros los hoy siempre fracasados -cuyas acciones y palabras no trascienden, ni generan algo diferente a lo predecible-; se le ha hecho complejo el desempeñar un buen papel, no merece más que el apoyo y respeto; muy diferente a eso que ofrecemos.
Ojalá, si corremos con suerte y nos corresponde determinado día desempeñar un rol de similar importancia; no nos ganen los nervios y la juventud; y de ser así, que en medio de la frustración y rabia, no nos toque también soportar el peso de la voz del mediocre, creyéndose con criterio para exigir lo que no haría, lo que no hará, lo que no comprende y no comprenderá.
Es en realidad vergonzoso el que aún jugadores como Stefan Medina sean el blanco de comentarios ofensivos y degradantes.
Alguien cuya intención, siendo algo que me permito afirmar, no es más que ha...cer bien su trabajo y por motivos como los que impiden a nosotros los hoy siempre fracasados -cuyas acciones y palabras no trascienden, ni generan algo diferente a lo predecible-; se le ha hecho complejo el desempeñar un buen papel, no merece más que el apoyo y respeto; muy diferente a eso que ofrecemos.
Ojalá, si corremos con suerte y nos corresponde determinado día desempeñar un rol de similar importancia; no nos ganen los nervios y la juventud; y de ser así, que en medio de la frustración y rabia, no nos toque también soportar el peso de la voz del mediocre, creyéndose con criterio para exigir lo que no haría, lo que no hará, lo que no comprende y no comprenderá.
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